Barack Obama logró arrebatar con firmeza la Casa Blanca a los republicanos y pasar a la historia como el primer presidente negro de Estados Unidos, un hito largamente esperado por los 35 millones de afroamericanos del país. Al cumplirse el 40 aniversario del asesinato de Martin Luther King, el senador de Illinois colmó el sueño del reverendo, que desencadenó la lucha por los derechos civiles con sus aspiraciones de lograr un país donde no se juzgara a la gente por el color de su piel, sino por su carácter.
Obama, logró además acabar con la última barrera racial que existía en un país donde, hace 143 años, hubiera sido un esclavo. En su intervención ante los miles de seguidores concentrados en Chicago para celebrar su victoria, el senador de Illinois dijo que su elección es "la respuesta" a las peticiones de muchos y que refleja que "el cambio ha llegado" a los Estados Unidos. "El sueño de esta nación está vivo", dijo.
Victoria holgada
Con una campaña electoral planeada al mínimo detalles, metódica y serena, Obama pudo con facilidad con su contrincante, el senador republicano John McCain, que intentaba por segunda vez llegar a la Casa Blanca. En el momento de reconocer su victoria, según las proyecciones de las principales cadenas de televisión, Barack Obama sumaba 342 votos electorales en 27 estados, muy por encima de los 270 que necesitaba, mientras que su contrincante contaba con 143 votos en 18 estados.
El histórico triunfo de Barack Obama -un desconocido hace solo cuatro años- extendió una corriente de euforia por la población afroamericana de todo el país, que vivió esta campaña con la redención por su pasado de esclavitud y de segregación. Exultantes, pero emocionados, los afroamericanos salieron a las calles de las principales ciudades del país para celebrar la victoria de uno de los suyos.
Con su mensaje de cambio y de unidad, Obama convenció al país de la necesidad de iniciar una nueva era en la que Estados Unidos recupere su esplendor económico y su peso internacional. En una verdadera tragedia para el antiguo Gobierno republicano porque los demócratas ganaron en la mayor parte del país, en lo que se ha interpretó como un completo rechazo a las políticas impopulares que el presidente George W. Bush había desarrollado en materia económica y en sus relaciones internacionales, sobre todo en Irak.
Con dos guerras en marcha y la economía en recesión, el gobierno de Bush dejó el país en una difícil situación para la próxima administración, que tse ha tenido que aplazar en algunos de sus planes de inversión hasta que la crisis financiera se resuelva. McCain trató durante la campaña de distanciarse de las políticas del actual presidente, pero ni sus planes económicos ni la elección de una mujer ultraconservadora como candidata a la Vicepresidencia, la gobernadora de Alaska Sara Palin, logró convencer al electorado.
Fenómeno mediático
La intensidad de la campaña electoral, en la que Barack Obama se convirtió en todo un fenómeno mediático, provocó que, la gente participara de una manera masiva. Además de ganar la Casa Blanca, el senador ha llevado a su partido a una clara victoria en la Cámara de Representantes, que se renovó por completo, y a ampliar su mayoría en el Senado, donde se elegía un tercio de los escaños.
Obama se enfrentará al reto de cumplir con las expectativas que ha creó durante la campaña, entre ellas la de iniciar un nuevo futuro de prosperidad y unión para el país.
